Malla de fibra de vidrio: 55 g, 60 g, 65 g, 70 g, 75 g, 80 g, 90 g, 100 g, 160 g
Anchos disponibles: 1 m - 2 m
Tamaños de malla disponibles: 1x2 mm, 2x3 mm, 3x3 mm, 3x4 mm, 4x4 mm, 5x5 mm, 4x5 mm, 7x9 mm
Longitudes de rollo disponibles: 100 m, 200 m, 300 m
Preguntas frecuentes:
¿Cómo elegir la malla de fibra de vidrio para el refuerzo posterior de piedra?
La elección de la malla de fibra de vidrio adecuada (malla de refuerzo posterior) para placas de piedra natural, mármol o granito depende de varias especificaciones clave:
1. Tamaño de la malla y abertura (tamaño de la cuadrícula)
• Dimensiones de la cuadrícula: Los tamaños comunes oscilan entre 2x2 mm y 5x5 mm (o mayores, hasta 10x10 mm, para trabajos de alta resistencia).
• Para refuerzo posterior de piedra: Por lo general, se prefiere una cuadrícula más cerrada o mediana (como 4x4 mm o 5x5 mm), ya que ofrece un equilibrio ideal de resistencia estructural y permite que la resina epoxi, la resina de poliéster o el adhesivo fluyan a través de ella y se adhieran firmemente a la superficie de la piedra.
2. Peso y densidad (GSM)
• Medido en gramos por metro cuadrado (g/m² o GSM):
• Para placas de piedra y refuerzo de mármol: Se utilizan mallas de mayor resistencia —generalmente entre 75 g/m² y más de 160 g/m² (o superior, según el grosor y la fragilidad de la placa)— para soportar el peso y las tensiones de las placas de piedra.
• Evite las cintas para juntas ultraligeras (50 g/m²) para el refuerzo de toda la placa, ya que carecen de la resistencia a la tracción necesaria para evitar grietas o roturas bajo carga.
3. Compatibilidad con resinas y adhesivos
• Adherencia con epoxi/resina: El refuerzo posterior de la piedra implica incrustar la malla de fibra de vidrio en una capa de resina epoxi o de poliéster líquida. • Asegúrese de que el apresto o recubrimiento del hilo de fibra de vidrio sea químicamente compatible con la resina específica utilizada para el refuerzo posterior de la piedra, a fin de evitar que se degrade, se delamine o se desprenda de la parte trasera de la losa con el paso del tiempo.
4. Resistencia a los álcalis y a agentes químicos
• Calidad del recubrimiento: Busque un recubrimiento de alta calidad a base de acrílico, látex o un producto químico especializado resistente a agentes químicos. Aunque los refuerzos posteriores de piedra utilizan resina en lugar de cemento, una malla tratada y resistente a la corrosión garantiza la estabilidad dimensional a largo plazo y evita el deterioro por humedad si la piedra se instala en zonas húmedas (como cocinas, baños o exteriores).
5. Resistencia a la tracción y flexibilidad
• Resistencia en urdimbre y trama: La malla debe poseer una alta resistencia a la tracción en ambas direcciones (urdimbre y trama) para evitar que la piedra se flexione o se rompa a lo largo de microfisuras ocultas.
• Flexibilidad: Debe mantener la flexibilidad suficiente para adaptarse suavemente a los contornos o a las ligeras irregularidades de la cara posterior de la losa de piedra cortada, sin levantarse ni atrapar bolsas de aire.